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La adopción es apenas otra forma de  constituirnos en familia. Sin embargo ser padres adoptivos implica que deberemos afrontar cuestiones específicas relacionadas con la adopción,  una de las más difíciles y que causa mayor angustia y temor en los padres adoptivos es decidir si debemos  o no decirle la verdad sobre su origen al niño?, en tal caso:  ¿cuándo decirlo?, ¿quién debe decirlo y cómo hacerlo?

Temores e  inseguridades

Generalmente surgen por qué:

- Pensamos que si se le decimos a nuestro hijo que es adoptado podremos herirlo y causarle un gran dolor. Sin darnos cuenta que si lo hacemos desde el principio y con naturalidad esta situación será asumida por el niño como una parte de su historia, por otra parte no podremos vivir tranquilos si decidimos no hacerlo,  ante la incertidumbre de que alguien le haga esta revelación de una manera inadecuada, en el momento menos oportuno,  trayéndole un gran sufrimiento e inseguridad. Como vemos no es la adopción la que causa el problema, sino el manejo que damos a la información.

- Creemos injustificadamente que nuestro hijo nos rechazara y dejara de amarnos. Si hemos sembrado amor y se lo hemos demostrado y dicho, esto no sucederá. Nosotros somos sus verdaderos padres. La paternidad y maternidad implican mucho más que la genética y los lazos de sangre, es un compromiso diario asumido, libre y amorosamente lo que nos constituye en familia.

- Para poder hablar con nuestro hijo sobre el tema de adopción, nosotros como padres previamente deberemos previamente haberla aceptado como una opción positiva de construir familia. Entender sin frustración, que nuestros niños no vienen de nuestros cuerpos, sino de un gran amor y una firme determinación de convertirnos en padres.

¿Quién debe decírselo?

Definitivamente no hay personas más idóneas para hacerlo que los padres, que somos quienes más los queremos y los conocemos. Esto fortalecerá los lazos de confianza y nos dará tranquilidad para mirar y enfrentar el futuro. Si decidimos no comunicárselo y el llegase a enterarse por terceros, nuestras relaciones familiares pueden verse gravemente afectadas, en algunos casos de manera permanente.

¿Cómo debemos decirle a nuestro niño que es adoptado?

Una de las mejores maneras de hacerlo es atraves de un cuento sobre la adopción, a los niños les encantan las historias y que mejor que oír una sobre ellos mismos, sobre su historia. El cuento es una herramienta que nos permite cortar el hielo e iniciar una comunicación fluida y honesta, de la cual saldremos fortalecidos como familia.

Ustedes podrán  empezar a leerle un libro de cuentos sobre la adopción desde los dos años en adelante. De tal forma que sus niños comiencen a familiarizarse con el concepto de adopción y siempre tengan claro de dónde vinieron y cómo es que llegaron a formar parte de su hogar y de su querida familia. Ustedes se pueden sentarse  juntos en la tranquilidad de su hogar y leer el libro, idealmente tantas veces como el niño lo desee.

Para aportar  a esta problemática diseñe un hermoso libro sobre el tema, que se titula: Mi maravillosa historia de adopción, en el también se trabaja sobre los diferentes tipos de familia y lo importante de aceptarnos con nuestras diferencias.

Recomendaciones finales

Aunque no hay recetas mágicas es útil tener en cuenta las siguientes sugerencias:

_ Es inconveniente referirse a su madre biológica como su otra mamá, ya que esta palabra está unida a una fuerte connotación afectiva, debemos tener claro que el solo tiene una mamá y un papá que son ustedes, por eso nos referimos a su madre biológica como la señora y a su padre biológico como un señor.

_ Nuestras repuestas y el lenguaje que utilizamos deben estar acorde con la edad y el nivel de comprensión del niño. Generalmente los niños hacen preguntas concretas y esperan respuestas concretas, no es necesario entrar en detalles  y contar más de lo que ellos quieren saber, no obstante se debe ser lo más claro posible.

- Recordemos que la revelación debe obedecer a un proceso gradual, que deberemos retomar a lo largo de los años, atendiendo a la edad e intereses del niño. Sera muy diferente la conversación  con un niño de 3 años, que la que sostendremos con uno de diez o con un adolecente.

- Debemos contestar amorosamente y  con paciencia siempre a sus preguntas en lo posible  no deberíamos dejar las respuestas para más adelante. 

- Nuestras respuestas deberán ser precisas y honestas. No existe razón alguna que justifique la mentira y el engaño, máxime cuando este viene de los seres que más amamos y en los que tenemos plena confianza, nuestros padres.

Cuéntanos tus frustraciones y dudas, qué problemas has tenido a la hora de contarle a tu hijo sobre su origen, que cosas se te han dificultado, entre otras…

Esta información es muy valiosa para nosotros y nuestro producto te lo agradeceremos.

Muchas Gracias, puedes dejarnos tu comentario haciendo clic en el enlace “Dejar un comentario” Lo leeremos y responderemos!.

Amelia Rodríguez Gutiérrez – Psicóloga

www.cuentoadopcion.blogspot.com

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¿Por qué leerles cuentos a los niños?

 Las palabras son poderosas, pueden ser mágicas y sanadoras, llenarnos de esperanza pese a los conflictos que debemos enfrentar  y abrirnos la puerta a ese mundo de los sueños donde cohabitan la realidad y la fantasía, donde todo es posible, donde se construyen las historias que nos ayudan a liberar de nuestros miedos y a enfrentarlos confiados.

 Desde tiempos inmemoriales el hombre a contado cuentos y leyendas que lo ha acompañado para ayudarlo a asimilar su realidad a lo largo de la historia.

  Así como nosotros necesitamos de las historias, los niños también requieren de este alimento para crecer en sus habilidades lingüísticas y afectivas.

El primer contacto de un niño con la literatura será casi siempre a través de sus padres, quienes serán los encargados de abrir las puertas de la imaginación, sembrar el asombro y la curiosidad, cobijarlo e interesarlo con las bellas páginas de los cuentos. Ellos deberán contribuir a contagiarlo con el virus incurable del amor por la palabra escrita.

Cuando sentamos a nuestro hijo en el regazo y le leemos un cuento le estamos brindando valiosos regalos: incentivamos su curiosidad e imaginación, incrementamos su vocabulario, potenciamos su atención, su deseo de aprender, le transmitimos valores y creencias y le mostramos otras visiones para abordar y percibir el mundo.

Pero tal vez lo más importante que estamos haciendo es propiciar ese dulce y afectuoso encuentro, esa complicidad y ese entablar una comunicación cercana y afectuosa con nuestro hijo.

Los cuentos nos proporcionan una suerte de catarsis que nos permite liberarnos de la opresión de la realidad, identificarnos con sus personajes y resolver nuestros conflictos, nos confirman que la vida no es fácil, que tiene diferentes matices, pero que también que definitivamente vale la pena vivirla.

Cuéntanos tus frustraciones, qué problemas has tenido a la hora de tratar de leerles cuentos a tus hijos, que cosas se te han dificultado, entre otras…

Esta información es muy valiosa para nosotros y nuestro producto te informaremos.

Muchas Gracias, puedes dejarnos tu comentario haciendo clic en el enlace “Dejar un comentario” Lo leeremos!.

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